jueves, 5 de octubre de 2017

Un viernes embrujado. Mary Rodgers

¡Buenísimos días!

Hoy muy felizmente les traigo un libro muy singular y también divertido. Seguramente creas que esto es de la película Un viernes de locos de Lindsay Lohan pero ¡no!

Un viernes embrujado de Mary Rodgers.
Un viernes embrujado de Mary Rodgers es una novela corta con una narración en primera persona por Annabel, una chica de trece años que al parecer es problemática, respondona, tiene un espíritu liberal inquebrantable, candidata potencial a ser feminista, lucha contra el calentamiento global, es sucia, descuidada, desordenada, va mal en la escuela y hasta es fea (¿?). Su familia se compone por un padre estereotípico, su hermanito de 6 años que es una preciosidad de pestañas rizadas (apodado Cara de Mono) y su mamá, Ellen, una mujer joven de 36 años, guapísima, súper responsable y de lo más estricta según el juicio de la protagonista.

Voy a contarles de qué trata, aviso que esta entrada está repleta de <<Annabel>> por aquí y por allá, debido a la naturaleza de la historia, ya me comprenderán.

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<<No vais a creerme, nadie que esté bien de la cabeza podrá creerme, pero es verdad, ¡vaya que lo es!>>. 
Annabel comienza así narrando lo que será el viernes más increíble de su vida pues amanece ocupando el cuerpo de su madre (Ellen), después de haber discutido con ella la noche anterior debido a que la chica tiene su habitación como zona de guerra, es sucia, desordenada y tiene un cabello de espanto, además de que está a punto de reprobar todas sus materias pero pretendía ir a una fiesta precisamente el viernes a la cual su mamá no le permitió asistir. Pero ahora Annabel está en el cuerpo de su mamá y después del primer momento de pánico, se decide a admirar sus nuevas curvas, su rostro y dientes perfectos (Annabel se considera fea y además usa frenos).
     Lo primero que se le ocurre a Annabel y a cualquiera de nosotros es pensar que si Annabel está en el cuerpo de Ellen, Ellen está en el cuerpo de Annabel ¿no?, sin embargo cuando Annabel va a su propia habitación, ve su propio cuerpo con su misma personalidad, tumbada en la cama y comiendo dulces antes del desayuno.
<<Seguro que era Annabel. No había duda. Además el hecho de que mamá no come dulces y yo sí, si fuera realmente mamá no me hubiera preguntado si estaba loca, porque sabría que yo era Annabel pensando que ella era mamá. Pero si ella era también Annabel, no era sorprendente que pensara que yo estaba loca>>.
      Así que Annabel no tendrá de otra mas que hacer lo que su madre haría: preparar el desayuno (aunque sólo sabe hacer huevos fritos y café instantáneo), recoger a Cara de Mono al terminar el colegio, hacer las compras y atender un misterioso asunto a las dos treinta del que no dice nada más en la agenda.
     Una vez que Annabel-niña y Cara de Mono se marchan al colegio, Annabel-mamá debe encargarse de las camisas de su papá-esposo, intentar no llamarle <<papá>>; comprar más whisky y recibir a la señora Schmauss para que haga la limpieza de la casa. 
Debido a que Annabel no sabe nada de colada, de lavadoras ni de whisky, a que el organismo de su madre debe estar en abstinencia de tabaco y unido al mal temperamento propio de Annabel, pronto tiene una pelea con la señora Schmauss, donde podemos ver la primera muestra de la personalidad única de la protagonista.
<<-No me grite, señorita, ¡no soy una negrita!
La miré pestañeando.
-Es muy desagradable oír eso -le grité-. Gritar no tiene nada que ver con el color de alguien. Y nosotros no les llamamos negritos, les llamamos...
-Ya, ya, ya. Todos ustedes, los liberales, me ponen enferma. Ya sé lo que les llaman: les llaman negros, ¿no es eso? Bueno, yo les llamo zánganos>>.
     Para Annabel esto no quedaría impune y menos cuando la señora Schmauss acusa a la hija del matrimonio (si, a Annabel misma) de beberse el whisky del bar, difamación que esta no tolerará.
     Los problemas que tendrá Annabel serán: enamorar a Boris (el chico que le gusta) en el cuerpo de su madre, hacer la cena para los invitados de su papá, darse cuenta que Annabel-niña no asistió al colegio y considerando que Annabel-niña es la mismísima Annabel, ésta no sabe a dónde podría haber ido ella misma en vez de al colegio; y que el asunto de las dos treinta es una cita en la dirección de su escuela, donde Annabel-mamá se enterará no sólo lo que piensan de ella sus profesores, sino que se dará cuenta de cosas que muy probablemente desconocía de sí misma, y les comparto un fragmento bastante emotivo, que pueden leer si este libro no está en sus planes, para que se emocionen un poco:
<<... Pero cuando una persona inteligente, con un CI de ciento cincuenta y cinco, cuyo vocabulario es más amplio que el de un universitario de primer curso [...], cuando una inteligencia se dedica a sestear y se niega a esforzarse lo más mínimo, bueno ¡pues a una le entran ganas de GRITAR! [...] Es ese tipo de chica que cada profesora desea encontrar en su clase; sólo una o dos veces en toda una carrera (que es más o menos la frecuencia con que aparece una persona así) es suficiente, pero cuando por fin una... Pero cuando finalmente yo descubro a esa niña y entonces no puedo llegar hasta ella, o serle útil de alguna manera, entonces tengo que enfrentarme con el hecho de que Annabel merece un 3,7 en inglés, pero yo soy quien ha fracasado. Y Annabel en manos más capaces, o tal vez más inspiradas, que las mías, aprendería a desarrollar los extraordinarios dones que Dios le dio; pero yo no tengo esos dones, sospecho, y he echado a perder la única oportunidad en toda mi carrera>>.
Después de la cita en la dirección y de desconocer el paradero de su cuerpo real, Annabel entra en crisis y es capaz de llamar a la policía para reportar como desaparecida a su madre, a ella misma e incluso a Cara de Mono, generando confusión y los diálogos más divertidos e irreverentes del libro.
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Un viernes embrujado está muy dentro del molde de los años 70's y 80's en cuanto a la liberación femenina, la lucha por la igualdad racial, la apropiación del concepto del melting pot, y la preocupación por el cambio climático, pero no pretende dar lecciones sino que sólo se hacen pequeñas referencias como un reflejo de la mentalidad de Annabel que ya no pertenece al siglo XX, a pesar de tener 13 años a veces se olvida y parece que es algunos años mayor (aunque finalmente sigue siendo una adolescente).
Es una lectura bastante ágil y hacia la segunda mitad se enreda todo de tal forma que sólo puedes soltar una carcajada, es un enredo de identidades muy cuidadoso y lleno de ingenio. 

Este libro es recomendable evidentemente para chicos y chicas a partir de los doce años en adelante pues es entretenimiento para cualquiera que sepa leer. Tal vez es fácil imaginar que el libro contiene un mensaje parecido a que ser adulto no es tan fácil o a respetar a los padres, pero personalmente creo que no es tan aburrido como respetar a tus mayores (ups), el mensaje más claro que tiene este libro es la autoapreciación y la autovaloración, además que nos llevamos una grata sorpresa con la percepción que obtiene Annabel de su propio hermanito al que en principio parece odiar.
     Y si, la película de Freaky Friday o Un viernes de locos (2003) se intentó basar en este libro, pero no, no lo intenten, no le hace justicia.

Mary Rodgers.
Mary Rodgers, la autora de este libro tan divertido nació en Nueva York en 1931 y falleció en 2014, fue escritora de libros infantiles y además compositora de musicales, incluyendo arreglos para famosos musicales de Broadway, por lo que estamos ante una comedia juvenil súper asegurada y con gancho. Este fue su primer libro y ganó dos premios: el primer lugar en  el Book World Spring Book Festival Awards, The Christopher Award y además fue nombrado en la ALA Notable Book List.

Realmente espero que disfruten esta entrada si no es posible con la lectura pues es un libro un poco complicado de conseguir, al menos en español.
Hasta la próxima. :)

>Un viernes embrujado de Mary Rodgers
Editorial: Salvat Editores/ Ediciones Altea, Taurus, Alfaguara
Colección: Biblioteca Joven
Páginas: 118

P.d. A partir de ahora sólo dejaré el título con su autor, la editorial y cantidad de páginas; al ser un blog infantil y juvenil considero que estos datos son útiles para padres, familiares, educadores, promotores de lectura, etc.